El bypass gástrico  es una técnica en la cual se deja un pequeño estómago de 15 a 30 ml de capacidad, que se conecta directamente al intestino delgado. De esta manera la comida “salta” un gran segmento de intestino delgado y se disminuye con ello la absorción calórica y de nutrientes. Además, debido al reducido tamaño de la porción de estómago que se deja, se reduce la cantidad de comida que se  puede comer haciéndole sentir saciedad en forma rápida, reduciendo su apetito y ayudándole a bajar de peso.

Tomar la decisión de someterse a esta cirugía requiere una determinación gigante, pues es una invasión irreversible al sistema gastrointestinal, cuyas consecuencias necesitan ser aceptadas y manejadas de manera magistral por el paciente y  su red de apoyo (familiares y amigos) de manera que la transición a este nuevo estilo de vida sea amable y sin contratiempos. Es por ello que muchos de los pacientes que califican a la cirugía, inician el viaje  meses antes de la intervención, de manera que pongan a prueba su propia voluntad ante los retos que significa dejar de comer como lo hacían en el pasado y en definitiva cambiar su relación con la comida.

Después del bypass gástrico no se permite comer, al menos durante uno o dos días para que el estómago y el intestino puedan sanar correctamente. A continuación, podrá seguir una dieta específica durante aproximadamente 12 semanas, comenzando con sólo líquidos, luego progresa a alimentos blandos y, finalmente, a los alimentos regulares.

Por lo general se tienen muchas restricciones o límites en cuanto a qué y cuánta cantidad se puede comer y beber después de pasar el post operatorio y el período de adaptación, es allí donde queremos sugerirle que dado que su cuerpo ahora maneja de forma distinta los nutrientes, se permita un tiempo para conocer cómo este responde a cada uno de los alimentos que va consumiendo. Véalo como una segunda oportunidad para entrenarse en el arte de comer bien, probando cada sabor por separado y explorando la respuesta de su propio cuerpo.

Algo parecido a como cuando comienza la alimentación complementaria, sólo que ahora tiene plena consciencia y puede expresar con palabras cómo reacciona su cuerpo ante sabores, olores, texturas y hasta colores.

Muchos pacientes después de la cirugía consideran que han vuelto a nacer y creo que la analogía es muy apropiada.  

Sobre la base de este “renacer” vale la pena hacer los ajustes a esa vida “loca” que llevábamos antes de…. Todos podemos experimentar ese renacer, pero en estos casos y luego de una cirugía mayor, creo que es bien acertado considerarlo de esa manera. ¿Usted qué opina?

Ahora bien, dado que la unión de su nuevo estómago con el intestino ocurre unos cuantos centímetros más abajo, es importante que tenga en cuenta lo que ocurre desde el punto de vista fisiológico: en primer lugar, la asimilación de los nutrientes será deficiente,  por lo que la ingesta calórica será menor y le ayuda a bajar de peso, pero paralelamente, no obtendrá lo suficiente de ciertas vitaminas de su comida. En tal sentido, es posible que su médico tratante le prescriba algunos suplementos para compensar estas deficiencias que a la larga pueden traer graves problemas médicos (anemia, pérdida ósea y daños en los nervios).

Beber o comer demasiado rápido causa el estiramiento de su nuevo y pequeño estómago y/o de la abertura entre la bolsa y el intestino. Con el tiempo, este tipo de estiramiento puede causar un aumento de tamaño permanente y causar el aumento de peso. Tómese su tiempo para disfrutar de sus nuevas comidas, aprenda a diferenciar los sabores y hasta las texturas. Tómese su tiempo para masticar los alimentos, tenga en cuenta que Su saliva comienza la digestión. Si traga comida que no masticó completamente, ésta puede actuar como un tapón y bloquear el avance de la comida a través de su sistema.

Si logra masticar completamente, no necesitará ingerir líquidos con la comida (un mal hábito del cual le invito a despedirse incluso si no está pensando en operarse) y esta es otra de las recomendaciones que hacen los especialistas.

Ahora viene mi parte favorita, como debe comer pocas cantidades, debe ser muy selectivo al momento de hacer las elecciones en cada comida. Si no come regularmente es probable que tenga mucha hambre, coma demasiada comida o demasiado rápido y esto puede causarle molestias y estiramiento, que a su vez ocasionará aumento de peso. Revise siempre las etiquetas de lo que se va a comer, le puede sorprender cuánta azúcar y grasas tienen las comidas que encontrará en el supermercado. Ambos interfieren con la pérdida de peso, aumentan el hambre, y pueden dar como resultado el “síndrome de evacuación gástrica rápida”. Este síndrome incluye síntomas tales como latidos cardiacos rápidos, sudoración fría, aturdimiento, debilidad, náuseas y/o diarrea. Puede experimentar uno o más de estos síntomas, en diferentes intensidades.

Un cambio importante en el tipo de alimento que debe elegir se basa en el contenido de almidones. Alimentos a base de cereales, tubérculos y leguminosas pueden generar una sensación de llenura tal, que podría comprometer la absorción de otros nutrientes como proteínas y vegetales, además de producir un ensanchamiento de su nuevo estómago. De igual forma, aquellos alimentos altos en fibra, pueden ocasionarles severas molestias por lo que debe restringir su consumo.

Evite las bebidas carbonatadas, no sólo porque contienen mucha azúcar sino que el gas que contienen incorporan gases que pueden expandir su nuevo estómago, en tal sentido, las bebidas carbonatadas “Diet” o “ligeras” también debe evitarlas.

Como su nuevo sistema gastrointestinal absorberá los nutrientes de manera diferente, las bebidas con alto contenido de cafeína y de alcohol tendrán un efecto potenciado si llegase a ingerirlas. En el caso de la cafeína, puede irritar las mucosas y en el caso del alcohol, podría dificultar su capacidad para controlar su ingesta, convertirse en un bebedor y traer graves consecuencias a su hígado.

Tenga en cuenta que siendo un músculo, su nuevo estómago responderá en virtud de cómo usted maneje su vida en lo sucesivo. Si come más de lo que debe, el ensanchamiento le hará ganar peso y habremos perdido todo el esfuerzo inicial, así que usted ahora tiene el control! no se lo deje arrebatar por un momento de debilidad frente a la comida. Active sus “sensores” y aprenda a manejar el ambiente “obesogénico” que le rodea. Si no se siente bien en un lugar y cree que puede caer en tentación, discúlpese y vaya a un lugar seguro donde pueda respirar y manejar la situación. Esto es un trabajo en equipo, pero usted lleva la batuta. Tenga en cuenta que, lo que puede ser tentador para usted, puede no serlo para otros, así que no siempre quienes están cerca podrán crear un ambiente adecuado para manejar su nueva condición.

Finalmente, este gran paso que ha dado debe ser tomado muy en serio, como todo proceso, tendrá sus días buenos y sus días no tan buenos por lo que le invito a prepararse desde el punto de vista emocional para salir triunfante de esos días tribulados. Esta es una carrera de resistencia, no de velocidad por lo que con todo mi corazón le invito a vivir un día a la vez, cada uno con su propio afán. Aprenda a celebrar sus pequeños triunfos y a levantarse de las derrotas, estoy segura que saldrá espiritualmente más fortalecido si el cambio que busca se produce de adentro hacia fuera…y como literalmente usted cambio por dentro, hágalo consciente para que comience a cosechar sus frutos en breve.

DEJA UN COMENTARIO

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí